Fito Páez-“Giros 30 años”- Teatro Gran Rivadavia, 29 de julio de 2016

Cronista: Rodrigo García/Fotos: Tomas Gonzalez Calderón

¡¡Que 30 años no es nada!!

Fito Páez se sigue presentando “Giros 30 aniversario”,  el disco emblema de los ochenta. El disco que marco su carrera. El disco que marco mi vida. Fueron dos horas y media de un concierto tremendo del músico rosarino. Interpreto Giros completo de principio a fin más clásicos de toda su extensa discografía. El público de todas las edades colmó las instalaciones del Gran Rivadavia en el barrio de Floresta.

“Giros” y Fito 30 años después gozan de muy buena salud.

La banda de Fito es: Diego Olivero(guitarra)/ Mariano Otero (bajo)/ Juan Absatz (teclados)/ Carlos Vandera (guitarra acústica)/ Gastón Baremberg (baterista)

fito-paez-gran-rivadavia-raw-power-08

La velada comenzó con el maestro de ceremonia, de impecable traje gris, remera negra y chalina haciendo juego, más anteojos negros, sentado solo frente al piano; para interpretar la maravillosa “La casa desaparecida” (“Abre”- 1999) y tras un breve: “Buenas noches Buenos aires” el resto de los músicos se acomodó sobre el escenario y comenzó oficialmente el concierto: “Giros 30 aniversario”.

fito-paez-gran-rivadavia-raw-power-03

 Este disco que fue grabado en el año 1985, fue el segundo en la carrera de Fito Páez, y  considerado por la crítica especializada como el verdadero puntapié en la carrera del cantautor, y como su obra mejor lograda que Del 63; con mejores arreglos, un mejor sonido y canciones con temáticas mucho más profundas. También es considerado como uno de los mejores álbumes de Páez.

Los temas de Giros fueron interpretados en el mismo orden que figuran en el disco original: “Giros”-“Taquicardia”-“Alguna vez voy a ser libre” y la genial “11 y 6”. Fueron las primeras.

“Sin ella este tema no hubiese existido” dijo Páez, refiriéndose a Fabiana Cantilo, que hizo coros en “Yo vengo a ofrecer mi corazón” al igual que en la versión de estudio.

El final de “Narciso y Quasimodo” fue de una potencia roquera terrible. “Cable a tierra” nos retrotrajo a la mayoría de los que estábamos en El Gran Rivadavia a nuestra adolescencia,  por lo menos a mí me hizo recordar que este tema me gustaba escucharlo con las luces apagadas.

“Decisiones apresuradas” terminó con la voz del ex presidente de facto Leopoldo Galtieri y su ya tristemente célebre frase: “Si quieren venir, que venga…” y vino Malvinas….

Para cerrar lo que sería la primera parte del show, llegó esta especie de chacarera: “D.L.G” (Día Los Grones-Negros-)” Negro animal de trabajo clama la luna por vos hijo cansado te observamos pero no te amamos…” Otra vez Fabi en los corros.

 Fito se colgó la viola Les Paul roja y sonó “Rock and roll revolution”, después los sintetizadores empezaron a ser protagonistas y sonó “Yo te amo.

fito-paez-gran-rivadavia-raw-power-15

“Están muy tranquilitas, después se va a armar un quilombo bárbaro, bienvenidos a la “Rueda mágica”, en el medio del tema Fito dijo también: “El fuego se hace lento y el fuego es sagrado. La música no nació para morir”.

“Naturaleza sangre” llegó antes de un pequeño descanso que tuvo el cantautor. Momento que se lo cedió a su amiga Fabiana Cantilo para que cantara un tema de ella: “Payaso”.

fito-paez-gran-rivadavia-raw-power-13

“Viste Luis, no cambio nada. Todos siguen hablando y  la-la-la” así arrancaba un pequeño homenaje al Flaco Spinetta con dos canciones del disco que hicieron juntos en el 86: “La, la, la.”: “Folis Verghet” y “Instant-táneas”.

También dijeron presente en esta gran noche en el barrio de Floresta: “Tumbas de la gloria”-“A las piedras de Belén” y “Al lado del camino”. Dedicada a María Carambula, que se encontraba en la sala: “Polaroid de locura ordinaria”.

“Circo Beat” antecedió a “Ciudad de pobres corazones”, la banda abandono el escenario, parecía el final, pero todos sabíamos que no era así.

Fito volvió a sentarse frente al escenario, y pidió que todos prendieran los celulares para iluminar la bella sala del Gran Rivadavia y cantar todos juntos “Brillante sobre el mic”, le siguió “A rodar mi vida”… ¿era el final? No, la querida “Mariposa tecknicolor”, también dijo presente en la fría noche de viernes.

Y todos nos fuimos caminando y abrazados como cuando bebíamos y emborrachábamos la ciudad cantando “Y dale alegría a mi corazón”….

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s